Mi amigo invisible de bookcrossing me regaló "Amphigorey" de Edward Gorey, un magnífico ilustrador que descubrí hace algún tiempo y que me encanta ^^

EDWARD GOREY
Edward Gorey fue, sin lugar a dudas, uno de los autores e ilustradores norteamericanos más personales, originales e interesantes de la segunda parte del siglo XX, así como paradigma de lo macabro y de lo bizarro en su faceta de autor.
Edward St. John Gorey, Ted para los amigos, nació en Chicago el 25 de febrero de 1925. Aprendió a leer a la edad de 3 años y medio, y a los 5 años ya había leído dos libros decisivos para su formación: Drácula y Alicia en el país de las maravillas. A los 7 años leyó Frankenstein, y a los 8 ya había terminado las obras completas de Victor Hugo. Muy pronto se convirtió también en un apasionado de Agatha Christie, sobre cuyas obras podía disertar interminablemente.
Gorey estudió en un instituto privado de Chicago, el Francis W. Parker High, donde pronto empezó a labrarse una temprana reputación como excéntrico. Una amiga suya de la época, Consuelo Joernes, declaró en una ocasión a la revista The Comics Journal que, tras ser hospitalizada debido a una apendicitis, recibió numerosas visitas de Gorey en las que éste se dedicó a confeccionar con ella muñecas de trapo que luego abandonaba en el interior del primer coche aparcado que le saliera al paso, acompañadas de notas crípticas e intrigantes. Esta misma mujer recordó también cómo en una ocasión Gorey se pintó de verde las uñas de los pies y paseó descalzo por toda la avenida Michigan, “Algo ciertamente chocante en aquellos tiempos”.
Su única educación artística formal la recibió en 1942, al participar en un curso de un semestre en el Art Institute de Chicago; más tarde se matricula en Harvard para estudiar Filología Francesa, donde conocería a poetas como Frank O’Hara, junto a los que formó el Poet’s Theatre de Cambridge, donde empezó a desarrollar sus habilidades como diseñador y director, así como a partir de 1949 a ilustrar carteles.
Cuando se graduó en 1950, aún no tenía claro, qué hacer con su futuro: “Quería tener una librería, hasta que trabajé en una. Después pensé en hacerme bibliotecario, hasta que conocí a unos cuantos que estaban locos”.
En 1953 se traslada a Nueva York y es contratado como director artístico de la línea de libros de tapa blanda de la editorial Doubleday, en la que permaneció 7 años diseñando portadas enormemente llamativas gracias a sus ilustraciones y rótulos caligrafiados.
Fue en esta época cuando Gorey empezó a destinar las noches a trabajar de firme en sus propios libros, aunque la reacción de los editores distó mucho de ser positiva.
Cuando presentó el original de The Loathsome Couple ( relato basado en el caso real de una pareja británica que asesinó varios niños hasta que fueron capturados al caérseles varias fotos con muestras de su “trabajo” en un autobús atestado de gente –Gorey era un perfecto conocedor de todos los casos criminales de la historia: el Estrangulador de Boston, el Destripador de Yorkshire, la Dalia Negra, el caso Profumo, el caso de Lizzie Borden...- ) el editor lo rechazó horrorizado diciendo que aquello no tenía nada de gracioso.
En 1959 abandona Doubleday y se dedica a ganarse la vida únicamente como ilustrador tanto de libros clásicos como contemporáneos. Sus propias creaciones no alcanzaron al gran público hasta 1972, año en el que la editorial Putnam publica la antología “Amphigorey”, cuyo éxito propició la aparición de “Amphigorey too” y “Amphigorey also”.
Desde que abandonó Harvard en 1950 y hasta el día de su muerte, Gorey vivió completamente solo y nunca se le conocieron amoríos; esta circunstancia, unida a su extravagante apariencia ( vaqueros y camisa blanca , si bien abrigado con abrigos de pieles y tocado con un sombrero de mapache, además de llevar las manos llenas de anillos y usar pendientes de pirata) llevó a no pocos reporteros faltos de imaginación a preguntarse si no sería homosexual. En una revista de 1992 al New Yorker, Gorey comentó lacónicamente que sencillamente no tenía interés por ese tipo de temas, y se declaró “razonablemente asexuado”. A partir de entonces su única pasión incondicional era para las bailarinas de ballet, a las que adoraba.
De hecho, el ballet fue la única razón que le llevó a permanecer tres décadas viviendo en Manhattan, pues le gustaba acudir casi diariamente a las representaciones del New York City Ballet.
Durante muchos años, Gorey mantuvo simultáneamente un apartamento en la Gran Manzana y una casa en Cape Cod (sí, el mismo pueblecito de donde vive Jessica Fletcher ^^ ), a la que se retiraba cada vez que terminaba la temporada de ballet, acompañado de sus cinco gatos: Agrippina, Fujuisubo, Kanzuke, Kokiden y Murasake (en honor de los personajes del “Genji Monogatari”, de Murasaki Shikibu, uno de sus libros favoritos).
Cuando el coreógrafo Georges Balanchine murió en 1983, decidió abandonar N.York definitivamente y se instaló en una casa bicentenaria de Yarmouth Port (llamada Elephant House) que pronto amenazó con derrumbarse bajo el peso de sus miles de libros, discos, y numerosos objetos que componían sus variadas colecciones, pues Gorey era un coleccionista compulsivo ( dominado por ese mismo horror vacui que le llevaba a cargar de detalles y de rayados sus viñetas ) , atiborró las estancias de su hogar con calaveras, cruces celtas, objetos de hierro, osos de peluche, versiones del Mesías de Händel (su obra musical favorita), y láminas de sus artistas favoritos, como Goya o Matisse.
Cualquiera que hubiera visto su destartalada mansión, maltratada por los desmanes de sus cada vez más numerosos gatos, y su agreste jardín ( se decía que la hiedra crecía dentro de la casa) hubiera podido pensar que estaba encantada, pues incluso el propio Gorey tenía sus sospechas, pues relató la inexplicable desaparición de su colección de osos de peluche, o cuando varios de sus gatos giraron la cabeza simultáneamente en una misma dirección como si alguien hubiese entrado en la habitación :S
Aunque pasara tanto tiempo encerrado sin ver a nadie, no era el típico anacoreta, pues le encantaba el cine y la televisión, por ejemplo veía desde Las chicas de oro a Los Simpson o Buffy la Cazavampiros jeje ^^
Su estilo ha influído entre otros en Tim Burton, como podréis comprobar fácilmente si seguís mi consejo y leéis alguno de sus libros, yo desde luego os lo recomiendo!!!



2 comentarios:
esl último dibujo me ha recordado a los libros del pequeño Nicolas y Matilda... ^^U
How adorable are those illustrations by Edward Gorey! Hehe I lo-ove them. Deadly funny verses too (like on the back of the book you mention: the deaths of the children described on the graves).
And indeed, along the lines of Tim Burton, another great illustrator noire =)
I should find more such books!
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